sábado, 3 de septiembre de 2016

con E de esperanza

Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová
En la tierra de los vivientes. Salmo 27:13

Que ocurriría en nuestras vidas si no contáramos con el favor de Dios y su misericordia para con nosotros, como el salmista lo dice: 

“hubiéramos desmayado”, es una aclaración sobre lo que hubiera pasado si no creyéramos, si no tenemos fe, si no tenemos esperanza.

Pero de una cosa estoy segura, hubiéramos estado en el hoyo como decimos en México, perdidas completamente, sin ninguna esperanza, pero sobre todo sin Jesús como nuestro Salvador, algo muy grave.

Lo que nos pasa ahora no es comparado a lo que hubiéramos pasado sin Jesús. Al conocer a Jesús como nuestro Salvador pasan un sinfín de cosas, y nosotros ejercitamos nuestra fe al tener esperanza en cada una de sus promesas.


Cuando tenemos esperanza estamos dispuestas a eso, a esperar de una forma confiada y firme, paciente, perseverante. Todo por la gracia y provisión de Jesús en nuestras vidas; cuando estemos pasando por una prueba debemos ejercitar la esperanza y la esperanza alienta la fe.

Ten la seguridad que solo hay un Dios en quien podemos esperar y confiar. No en nuestros recursos, esos son temporales; no en las personas, fallan al igual que nosotros, no en las cosas, Solo Jesús es quien puede dar esperanza a un corazón atormentado.

¿Cómo le enseño a mis hijos a tener esperanza?

Primero tienen que reconocer que necesitan a Jesús como su salvador porque pecan constantemente, su pecado los aleja de Dios.

Segundo, deben arrepentirse porque su actuar a ofendido a Dios,

Tercero, deben pedir perdón a Jesús.

Si tus hijos han entendido el plan de Salvación, vivan con esperanza.

¿Como? Siendo intencionales, enseñemos a nuestros hijos las promesas de Dios memorizando versículos. Así cuando ellos estén en aprietos podrán recordar algún versículo.

Ora con ellos constantemente, por sus amigos, por su dolor, por sus logros y recuerden juntos lo que Dios dice al respecto. 

Enseñemos la paciencia, no les demos todo al momento, que espere su turno, que hagan fila, que esperen a sus hermanos,etc.

Menciona a tus hijos las promesas de Dios para el futuro. Y como las esperamos. 

Nuestra esperanza esta centrada en Dios por ello cuando tengamos que esperar hay que hacerlo con paciencia y tranquilidad.

Lizy aprendiendo a ser mamá
 







2 comentarios:

  1. Excelente reflexión,Dios diga dando sabiduría y entendimiento a en su camino. Dios los bendiga más!!!

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    1. Gracias a Dios por su palabra, ella es nuestra guía, un saludo grande Kenya Perez.

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