lunes, 4 de abril de 2016

Camino en la obediencia (caminando en proverbios)

Caminando por proverbios

Devocional infantil
Hay una gran diferencia entre una clase Bíblica y un devocional infantil,
Un devocional infantil es corto, tomamos sólo algunos versículos con el que    enseñamos una verdad espiritual 
(siempre es bueno dar un contexto del versículo que leemos)
 y    te da ilustraciones cotidianas, llevando a los niños a la reflexión y a tener un cambio práctico en su vida. Siempre es bueno preguntar a los niños, ¿Qué dice este versículo que hagas? ¿Hay alguna palabra nueva para ti? ¿Te pide cambiar algo, mi forma de hablar, o comportarse, debo hacer algo por otros? ¿Qué me dice este versículo sobre el carácter de Dios? Da ejemplos de cómo pueden ponerlo en práctica, y si son mayores pregunta: ¿qué voy a hacer hoy con lo que aprendí?
Termina con una oración.

UNO, camino en la obediencia

 Llene una caja en forma de corazón con lodo.
Tenga listo su caja de corazón, que aparentemente se vea limpio y cerrado.
La verdadera obediencia proviene del corazón, por fuera podemos parecer que estamos obedeciendo, por dentro nadie nos ve. Mi interior es un corazón desobediente y está realmente sucio. (Abre el corazón) Así como este corazón por fuera se ve limpio, pero por dentro está lleno de lodo. Ensuciamos nuestro corazón cuando desobedecemos a nuestros padres (Puede ir añadiendo más lodo o moviéndolo), cuando nos piden hacer algo y lo hacemos de mala forma, cuando contesto y hablo muy feo, todo eso hace que mi corazón parezca que está lleno de lodo, sucio.

Lectura de hoy: Proverbios 13:1, 22:15.


La biblia nos muestra cuán importante es obedecer a nuestros padres y hacerlo con alegría. Una característica de un hijo que obedece a sus padres es que no se resiste a sus consejos, sabe que lo que le dicen es por su bien, se siente amado y protegido por ellos. Tal actitud no solamente alegra a los padres, sino que es un beneficio para el hijo. En cambio, hay otro tipo de hijo, aquel que no le gusta obedecer (el burlador) el que desprecia a los demás, no escucha, no hace caso a ninguna autoridad ni mucho menos obedece a sus padres.
El pecado está en nuestro corazón, Dios ha puesto a nuestros padres para corregirnos e instruirnos y ellos a su vez deben obedecer a Dios.  Nuestros padres, si nos aman, no permitirán que nuestros hábitos pecaminosos se fortalezcan.  Por eso, nos deben corregir y ser de buen ejemplo a nuestras vidas.



                         Lizy




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