domingo, 13 de marzo de 2016

La mujer virtuosa es corona de su marido (Mujeres y Mujeres)

La mujer virtuosa es corona de su marido

La mujer virtuosa es corona de su marido;
Mas la mala, como carcoma en sus huesos.

 Proverbios 12:4

De las funciones y trabajos que Dios diseñó para la mujer, está el de ser compañera para el varón, esposa para el esposo, ayuda idónea como nos cuenta Génesis 2:18.

¿Qué estaría pensando Dios cuando hizo a la mujer?
Sin duda, ser ayuda ideal significa ser una mujer que tiene a Dios en primer lugar de su vida. ¿Por qué? Porque separadas de Él, nada podemos hacer. Nada. No podemos aguantar ritmos locos de vida, ni los problemas naturales del matrimonio, ni esos ventarrones que los años y el pecado arrastran consigo; Ni pobreza, ni enfermedad, ni muerte.

Cuando estamos tomadas de la mano con Jesús, entonces es que somos esa mujer virtuosa, “que es corona de su marido".

¿Por qué es corona? Porque es algo que se luce, es algo que muestra jerarquía, autoridad y que muestra y enaltece las responsabilidades que Dios da al varón. Cuando estamos ubicadas en nuestro papel de ayuda idónea hacemos eso, ayudar al esposo a tomar las funciones que nuestro Creador le dio. Quizá nuestra actitud anime al esposo a sujetarse a Cristo. Quizá nuestra vida diaria, nuestra actitud de servicio invite a toda nuestra familia a depender cada vez más de Jesús.

Pero…. Dice este proverbio que la mala mujer, es como cáncer a los huesos. Le destroza la vida. Lo aniquila desde adentro. Piénsalo…

¿Cuántas veces somos esa mujer? La que niega dignidad, amor y sujeción a su esposo. La que no tiene ni un poco de respeto por su esposo, entonces esa falta de respeto se traduce en falta de amor, de cuidado por parte del varón. Y no estoy diciendo que, como esposa, tienes que ser una cosa útil, ni siquiera mover un dedo sin antes preguntarle a tu esposo.

No. Dios nos ha hecho coherederas en Cristo junto con los varones. Mujer y hombre tienen la misma dignidad de hijos ante Dios. Pero sin duda, a través de la sangre de Jesús, nos ha dado también la mente de Cristo, para elegir lo mejor, vivir lo mejor, pensar lo mejor acerca de todo.

Si recordamos aplicar esto, seguramente a más de una nos mirará el esposo con ojos de sorpresa y agradecimiento, y el nombre de Dios, será exaltado a través de ti y de mí.


Reflexión: ¿Qué tal si te animas a preguntar a tu esposo si hay en ti algo de esta mujer mala?, ¿Has sido alguna vez carcoma a sus huesos?, Ora por su respuesta. y también agradece a Dios porque seguramente habrá también hechos de mujer virtuosa ahí. Lo que falte por modelar en ti y en mí, Jesucristo lo terminará. El no deja nada inconcluso.



Clau Sosa



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