miércoles, 16 de diciembre de 2015

Noche de Paz

Noche de Paz

Todo comenzó una tarde de Nochebuena en Austria, José Mohr había pasado horas escribiendo en el pequeño despacho de su iglesia desde que el organista le había avisado que el órgano se encontraba fuera de servicio.

Por fin llevo el papel al músico, Franz Gruber, quien exclamo,
 - ¡Pastor Mohr, son las palabras perfectas!

En poco tiempo Gruber les agrego una sencilla melodía y juntos pudieron entregar su “regalo de Navidad” a la pequeña congregación; cantaron el nuevo villancico acompañados con la guitarra de Gruber.

Los años pasaron con la partitura guardada en el asiento del órgano, hasta que un día lo descubrió un técnico que afinaba el órgano de Oberndori, El quedo encantado con el villancico y lo llevo a otros pueblos.

Por fin el Emperador Federico Wilhelm IV lo escucho, y tanto se entusiasmó que ordeno que se cantara en todas las iglesias del Imperio ese año. Desde entonces, no ha sido necesario ningún edicto para que “Noche de paz” sea cantado por el mundo entero.

Hasta el día de hoy se siguen entonando esta hermosa canción, la realidad es que Jesús nació en un pesebre porque no había ningún otro lugar en ese momento, en los cielos alumbraba una brillante estrella en señal de triunfo, Jesús el salvador del mundo había nacido, el libertador había llegado a la tierra para salvarnos a ti y a mí.


 Quiero tener noches de paz no solo en una ocasión como en navidad, sino todos los días de mi vida.  El único que puede otorgarnos paz es Jesús. La letra de esta canción no tiene sentido si no has invitado al dador de la paz a que perdone tus pecados y que te de vida eterna, creyendo en su sacrificio en la cruz.
El vino con un propósito: liberarnos de la condenación eterna.

1.     ¡Noche de paz, noche de amor!
 Todo duerme en derredor.
 Entre los astros
Que esparcen su luz,
Bella anunciando al niñito Jesús,
Brilla la estrella de paz,
Brilla la estrella de paz.

2.     ¡Noche de paz, noche de amor!
Oye humilde el fiel pastor
Coros celestes
Que anuncian salud,
Gracias y glorias
En gran plenitud,
Por nuestro buen Redentor,
Por nuestro buen Redentor.

3.     ¡Noche de paz, noche de amor!
Ved que bello resplandor
Luce en el rostro del niño Jesús,
En el pesebre, del mundo la luz,
Astro de eterno fulgor,
Astro de eterno fulgor.
Letra: Joseph Mohr, 1815
Trad. Federico Fliedner.
Música Gruber, 1818


Liz



2 comentarios:

  1. Gracias querida Ana, un abrazo para ti, feliz navidad y un hermoso y gozoso 2016

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