sábado, 21 de noviembre de 2015

DESARROLLO DE UN CORAZÓN DE CONVICCIÓN Y SABIDURÍA (Capítulo 8)

Edad de Oportunidad

 Una Guía Bíblica para educar a los adolescentes
Paul David Tripp

                                         

                                          
Capítulo 8
META 2
DESARROLLO DE UN CORAZÓN DE CONVICCIÓN Y SABIDURÍA

Para que nuestros hijos tengan una vida que agrade a Dios, es necesario            que tengan convicciones y sabiduría.
No podemos tomar decisiones por nuestros hijos. Nuestro deber es ayudarles a que ellos mismos vayan tomando sus propias decisiones. Para que enfrenten de manera correcta cada situación que se les presente, necesitarán desarrollar un conjunto de convicciones bíblicas internas y desarrollar también sabiduría.
Hay situaciones en la vida que tienen límites definidos en la Palabra de Dios, donde con claridad se reconoce lo que es bueno y lo que es malo, lo que debemos y lo que no debemos hacer según la voluntad de Dios. Y hay otras situaciones en donde no encontramos un sí o un no en la Biblia; sino que debemos examinar con sabiduría los principios bíblicos para poder tomar una decisión correcta, basada en la Palabra de Dios.
Cuando a nuestros adolescentes se les presente una situación con límites definidos, lo que necesitan es tener un corazón sumiso y obediente a Su palabra. Un corazón controlado por el amor a Dios.
En los asuntos de sabiduría se tiene que tener especial cuidado, ya que al no estar claramente definidos en la Palabra de Dios, nuestros hijos pudieran equivocarse y perder su confianza en la Palabra, por no estar definidos con claridad. Esta pérdida de confianza en la Palabra de Dios, puede hacer que se vuelvan legalistas y que todo lo vean como un asunto de límites rígidos, o que se vuelvan unos necios al pensar que lo que no está claramente definido en la Biblia, simplemente es porque no es importante.
Nos cuesta enseñar a nuestros hijos a tratar los asuntos con sabiduría, porque muchas veces ni nosotros mismos sabemos cómo hacerlo. Vivimos una vida dividida, entre lo espiritual y lo del mundo. Por un lado, nuestra vida espiritual incluye nuestro tiempo devocional, tiempo en la iglesia, cualquier tiempo de adoración a Dios y las situaciones donde vemos mandamientos claros ordenados por Dios; y por otro lado, está nuestra vida diaria, nuestro mundo secular, que lo vemos separado de nuestra vida espiritual. Gran error no reconocer que absolutamente todo en nuestra vida es espiritual y que la Biblia de alguna manera habla acerca de todas las situaciones de nuestra vida.
Tristemente, también fallamos en preparar a nuestros hijos en los asuntos de sabiduría, por el desconocimiento que tenemos de la Palabra de Dios. Este desconocimiento no nos permite aplicar las verdades bíblicas en cada situación. “No sabemos cómo usar su sabiduría para guiarnos en los asuntos de la vida cotidiana, y nuestra propia falta de conocimiento nos estorba para discipular a nuestros hijos para vivir en un camino bíblicamente sabio” Paul David Tripp.
No podemos dar lo que no tenemos. Sólo si en nuestras vidas obedecemos a la Palabra de Dios y tenemos convicciones basadas en la Biblia, podremos enseñar esto mismo a nuestros hijos. Debemos enseñarles dando el ejemplo.
ENTENDIENDO LOS ASUNTOS CON LÍMITES CLAROS
“Los asuntos con límites claros son situaciones que involucran los mandamientos directos de la Escritura” Paul David Tripp. Por ejemplo, no debemos mentir, debemos honrar a nuestros padres, no debemos robar, etc.
Para que nuestros hijos vivan como Dios lo desea, necesitan dos cosas:
1.      Conocer los mandamientos de Dios
       No pueden respetar los límites del Señor, si no saben cuáles son.
2.      Tener una convicción personal
      Que su corazón esté dispuesto a hacer la voluntad de Dios, sin importar cuáles sean las consecuencias.
No debemos confundir lo que es una convicción, con lo que es una preferencia.
Las convicciones se basan en las verdades de la Biblia. Son constantes. Requieren fe.
Las preferencias se basan en nuestros propios deseos. Cambian al cambiar lo que deseamos. Se basan en las emociones que sentimos en cada momento.


 Características de las CONVICCIONES BÍBLICAS:
1.      Siempre se basan en el estudio, la sumisión y la aplicación de la Escritura
Conocimiento y obediencia de la voluntad de Dios en las situaciones de la vida diaria.
2.      Convicción bíblica predeterminada
En primer lugar son predeterminadas por Dios y nuestro trabajo es obedecerlas. En segundo lugar son predeterminadas por nosotros mismos. Desde antes de presentarse una situación, tenemos el compromiso de obedecer a Dios.
3.      No cambian con las circunstancias
Se basa en una compromiso interno, no en presiones externas (personas, consecuencias, etc.).
4.      Son inflexibles
No son negociables. No se sacrifican, ni se cambian para conseguir algo más.
5.      Es valerosa
Hay seguridad en ellas, porque están basadas en la Palabra de Dios. No dan lugar a dudas. Dan como resultado actos de fe.
6.      Siempre se practica
Se pone en práctica en las decisiones de nuestra vida diaria.
Nuestro deseo debe ser que el Señor nos use en la formación de este tipo de corazón en nuestros hijos.
“Una persona que no tiene convicciones bíblicas no tiene un sistema interno de restricción” Paul David Tripp. Una persona así, actuará correctamente mientras esté bajo supervisión o sea presionado externamente; de lo contrario, difícilmente hará lo correcto. No es por falta de conocimiento o reconocimiento de las normas de Dios. “Lo que hace falta es un compromiso personal de obedecer a Dios sin importar cuál sea el costo” Paul David Tripp.


 ENTENDIENDO LOS ASUNTOS DE SABIDURÍA
La mayor parte de nuestro tiempo está dedicada a lidiar con situaciones que requieren de sabiduría.
Si decidimos vivir en obediencia al Señor, viviremos dentro de límites definidos; sin embargo, experimentaremos un sin fin de situaciones en las que necesitaremos tomar decisiones basadas en los principios, perspectivas y temas bíblicos. Estas situaciones en particular, necesitan verse con sabiduría, puesto que en la Biblia no hay un sí o un no expresado claramente.
Nuestra meta como padres debe ser criar hijos que vivan sabiamente en este mundo.
Vivir sabiamente involucra una serie de PRINCIPIOS BÍBLICOS que debemos aplicar en cada una de nuestras circunstancias. A continuación, mencionamos algunos de ellos:
1.      Principio de Autoridad
La Biblia nos dice que las autoridades (padres, maestros, jefes, gobernantes, etc.) son puestas y asignadas por Dios. Debemos enseñar a nuestros hijos a honrarlos, ser sumisos y agradecidos con ellos.
2.      Principio de Gracia
La manera en la que hablamos en muy importante y decisiva en cualquier circunstancia. La Biblia nos dice en Proverbios 15:2, “La blanda respuesta quita la ira, más la palabra áspera hace subir el furor”.
3.      Principio de la Verdad
Debemos decir la verdad, debemos decirla en amor, como nos gustaría que nos la dijeran a nosotros.
4.      Principio del Plan Superior
Somos embajadores del Señor y debemos transmitir a otros siempre el Evangelio de Jesucristo.
5.      Principio del Consejo Sabio
Dios da sabiduría a quien se la pida. La Biblia nos dice que en la multitud de consejos está la sabiduría. No debemos precipitarnos, siempre debemos esperar a recibir la sabiduría del Señor.
6.      Principio de Fidelidad o Integridad
En la Biblia se nos advierte que debemos tener cuidado con las promesas que hacemos y nos dice que debemos ser fieles en cumplir lo que prometemos.
7.      Principio de la Soberanía de Dios
No debemos olvidar que Dios tiene todo bajo Su control. Siempre debemos encomendar al Señor todo lo que haremos.
8.      Principio de los Valores
Debemos vivir para la gloria de Dios, tener un corazón puro y buscar primero el reino de Dios y su justicia. No debemos vivir para atesorar aquí en la tierra, sino para atesorar en el cielo.

9.      Principio del Corazón
La Biblia nos dice que guardemos nuestro corazón, porque de él mana la vida.
Nuestros adolescentes deben conocer bien su corazón y las tentaciones a las que son débiles.
10.  Principio de la Gloria de Dios
Nuestra meta suprema debe ser dar gloria a Dios. Nuestra desobediencia refleja gloria a nosotros mismos y no a Dios.
Existen muchos principios más de sabiduría que podemos aplicar a cada una de las situaciones que se nos presentan día a día.
“Las verdades de la Escritura son como una gran sinfonía orquestal” Paul David Tripp. Solo escuchando al mismo tiempo los instrumentos, podemos apreciar la majestad y belleza de una sinfonía. De la misma manera, “la Escritura nos da una sinfonía de la verdad. Muchas notas y no sólo una, contribuyen a formar los tonos ricos y armoniosos de la verdad” Paul David Tripp.
En la enseñanza de nuestros hijos, no podemos tocar solo una nota; debemos enseñarles la vida piadosa como si fuera una sinfonía. Debemos enseñarles toda la sabiduría contenida en la Palabra de Dios, para que puedan tomar decisiones correctas basadas en los principios de la Biblia. Recordemos que solo siendo ejemplo para nuestros hijos, podremos lograr que vivan sabiamente.

ESTRATEGIAS PARA DESARROLLAR UN CORAZÓN SABIO
Para lograr que nuestros hijos tengan convicciones y sabiduría, necesitamos tener una estrategia.
Lo siguiente nos ayudará a crear en nuestros hijos una consciencia sensible y un corazón sabio:


1.      Considera las situaciones difíciles, importunas y problemáticas de la vida como oportunidades dadas por Dios para desarrollar una mentalidad bíblica en tu adolescente.
Dios nos ama y está en control. Dios cumple un maravilloso propósito a través de estos problemas que se nos presentan.
Ante estas situaciones no seamos impulsivos, violentos, impacientes, no ofendamos a nuestros hijos con el afán de corregirlos. “En vez de eso, detente, agradece a Dios por tu alto llamado como padre, y ten una conversación paciente y dirigida al corazón con él o ella” Paul David Tripp.
2.      Resiste la tentación de tomar decisiones por tus adolescentes.
Recuerda que no solo se trata de controlar su comportamiento. Dediquemos tiempo para enseñar a nuestros hijos a decidir sabiamente. Debemos enseñarles la Palabra de Dios y cómo se aplica a cada circunstancia de nuestra vida; necesitamos enseñarles a tomar decisiones basadas en los principios bíblicos.
Nuestro anhelo debe ser que nuestros hijos tomen cada vez más y más decisiones por ellos mismos, en la medida en que sean más maduros. Para lograrlo, necesitamos controlar nuestros temores, nuestro deseo de controlar y nuestras dudas en si ponemos o no nuestras vidas en manos de Dios.
Necesitaremos ser pacientes y perseverantes. Efesios 4:2 nos dice, “con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor”. A pesar de las provocaciones, resistencia y rechazo, debemos ser pacientes.
Debemos ganar a nuestros hijos para el camino del Señor. “Eres llamado a ser un instrumento de sabiduría en la vida de tu adolescente. Para hacer esto, debes ser gentil, humilde, paciente y perseverante” Paul David Tripp.
3.      Haz que salga a relucir el corazón de tu adolescente.
Debemos hacerles preguntas abiertas, como por ejemplo, qué quiere hacer y por qué quiere hacerlo. Qué es importante en una situación y por qué lo es. Qué le da temor y qué lo haría feliz en una situación. Qué cree que piensa Dios de esa situación.
“La meta es lograr que tu adolescente se mire a sí mismo” Paul David Tripp. Necesitamos hacerle preguntas que lo hagan examinar su propio corazón. No lo juzguemos, ni discutamos con él, no lo amenacemos por lo que hizo o dejó de hacer; porque los alejaremos de nosotros.
4.      Se persistente.
Debemos ser positivos, amigables y alentadores; pero sobretodo debemos ser persistentes. Solo si mostramos interés en escucharlos, ellos nos contarán de sus cosas y nos harán preguntas. Siempre debemos tratar de tener conversaciones con ellos. Necesitamos hacerles sentir nuestro amor y compromiso con ellos. Debemos hacerles sentir que queremos ayudarlos y guiarlos a hacer lo correcto.
5.      Ayuda a tu adolescente a determinar si está tratando con un asunto de límites claros o con un asunto de sabiduría.
Hagámosles ver la diferencia entre ambos.
Si es un asunto de límites, discutamos con él sobre su convicción bíblica personal.
Si se trata de un asunto de sabiduría, demos muchas ideas sobre los pasajes de la Biblia, los principios y las perspectivas que se pueden aplicar en esa situación.
6.      No trates de decirle a tu adolescente en una conversación todo lo que has aprendido.
El vivir con nuestros hijos es ventajoso, porque tenemos muchas oportunidades y momentos para hablar con ellos. “Sé sabio, habla con unas cuantas palabras bien pensadas y estratégicamente ordenadas” Paul David Tripp. Nuestra meta es enseñar a nuestros hijos a pensar y actuar con sabiduría.



Alma Leticia Villela

2 comentarios:

  1. Buenisimo Liz, totalmente de acuerdo!!!
    Dios nos de sabiduria para continuar intruyendo a nuestros hijos!!

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