viernes, 30 de octubre de 2015

Padres LES PRESENTO A SU ADOLESCENTE

Edad de Oportunidad

 Una Guía Bíblica para educar a los adolescentes
Paul David Tripp

                                         

                                          
Capítulo 5
Padres
LES PRESENTO A SU ADOLESCENTE

¿Recuerdan sus años de adolescencia? ¿Recuerdan los conflictos, luchas, locuras, buenos y malos ratos que pasamos hace algunos años? ¡Yo los recuerdo como si fuera ayer!
Si queremos ser padres efectivos, debemos recordar cómo era ser un adolescente.
Nuestros hijos deben de saber y sentir que ellos y su mundo, son muy importantes para nosotros. Deben saber que cuentan con nosotros siempre, para escucharlos, amarlos, apoyarlos y ayudarlos.
Las crisis de nuestros adolescentes nos tomarán por sorpresa. Y esto causa el temor con el que vemos la adolescencia. Muchas veces no nos gusta lo impredecible y espontaneo. Los cambios nos ponen nerviosos.
Nunca podremos predecir lo que vendrá en la adolescencia de nuestros hijos, pero entre más entendamos esta etapa, mayor será nuestra preparación y menor nuestro temor. “No debemos conformarnos con nada menos que ser instrumentos en las manos de Dios quien está haciendo cosas importantes en las vidas de nuestros hijos” Paul David Tripp.

¿Qué dice LA BIBLIA acerca de los ADOLESCENTES?
Es asombroso, pero la Biblia no habla sobre los adolescentes.
En el libro de Proverbios se encuentran citadas muchas de las tendencias de la juventud. En los primeros siete capítulos del libro de Proverbios, encontramos a un padre sabio que da consejos a su hijo. Muchas cosas de estos capítulos, coinciden con nuestros hijos. En estos capítulos, de forma simple y sabia se nos orienta sobre algunas luchas que tendremos con nuestros adolescentes. Y se nos revelan algunas de las tendencias que tienen los adolescentes. A continuación, te hablamos sobre estas tendencias:

No tienen hambre de sabiduría o de corrección
En el libro de Proverbios se hace énfasis en el valor que tiene la sabiduría y lo importante que es la corrección. El padre que aparece en el libro de Proverbios le aconseja a su hijo, que se interese en obtener sabiduría y que escuche y se someta a la autoridad. En proverbios se considera necio, al que rechaza la corrección. Y en esto vemos reflejado el corazón de nuestros adolescentes y muchas veces también nuestro corazón. La mayoría de los adolescentes no anhelan tener sabiduría. En realidad, nuestros adolescentes se creen más sabios de lo que en realidad son y piensan que sus padres no los entienden. “No obstante, la mayoría de los adolescentes carecen grandemente de sabiduría y necesitan desesperadamente corrección amorosa, bíblica y fiel” Paul David Tripp. Pese a que los adolescentes no piden recibir sabiduría, nosotros no podemos rendirnos y permitir que ellos sean los que dirijan nuestra relación con ellos.
Un reto para nosotros los padres, es hacer que la sabiduría resulte atractiva para nuestros adolescentes. Hacer que nuestros hijos deseen ser corregidos. No debemos permitir que nuestro temor haga que pretendamos controlar, lo que solo Dios es capaz de hacer por Su gracia.
“Conquista a tu hijo para la sabiduría. Sé un vendedor de sabiduría” Paul David Tripp. Esto no lo lograrás con peleas, confrontaciones y/o luchas con tus hijos.


 Te regalamos una buena regla: Debes lidiar primero contigo mismo y luego lidiar con tu adolescente. Tal y como nos lo muestra Mateo 7:3-5 “¿Por qué te fijas en la astilla que tiene tu hermano en el ojo, y no le das importancia a la viga que está en el tuyo?  ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “Déjame sacarte la astilla del ojo”, cuando ahí tienes una viga en el tuyo?  ¡Hipócrita!, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás con claridad para sacar la astilla del ojo de tu hermano”.
Antes de abordar a nuestro adolescente, debemos prepararnos leyendo la Biblia, orando por él y por nosotros, hablando sobre el tema con nuestro esposo o alguien que pueda brindarnos un buen consejo. Una vez que nos hemos preparado, debemos hablar con nuestro hijo (a) en el lugar correcto y en el momento correcto. Su dormitorio o el lugar donde él se sienta cómodo, será el lugar correcto. Debemos dar prioridad a estos momentos y no simplemente acomodarlos dentro de nuestra agenda. No debemos forzar este momento, sino esperar que surja la oportunidad en el momento correcto y hablar a solas con nuestro hijo (a).
Al iniciar la conversación es importante que le digas: “Eres importante y lo que Dios dice es importante, por lo tanto estoy dispuesto a invertir el tiempo necesario para ser su instrumento de corrección” Paul David Tripp. Recuerda que dar sabiduría, no es golpearlos con nuestros pensamientos y palabras, sino que es guiarlos en amor.


 Por lo general, los adolescentes siempre están a la defensiva. Por eso tenemos que tener cuidado con las palabras que usemos. Debemos hablarles con palabras honestas y no con acusaciones. Debemos poner en práctica el dominio propio que solo Dios nos puede dar. Debemos evitar los pleitos y las discusiones con nuestros hijos. Proverbios 15:1 nos dice: “La blanda respuesta quita la ira, más la palabra áspera hace subir el furor”.
Podemos hacer 3 cosas cuando nuestros adolescentes estén a la defensiva:
-          Poner en claro nuestras acciones: Hacerles saber que no estamos en su contra, sino a su favor. Que no nos mal entiendan. Decirles que queremos que Dios nos use para ayudarlos y animarlos.
-          Hacer que vean su actitud defensiva: Como todo pecador sufren de ceguera espiritual. Solo con nuestra ayuda, podrán darse cuenta que sin razón alguna, están a la defensiva. Debemos hacerles saber que no queremos pelear con ellos, sino ayudarlos por el gran amor que les tenemos.
-          Confesar los pecados que hemos cometido en contra de nuestros hijos: Si los hemos ofendido con nuestras críticas, irritación, impaciencia, condenación, gritos, etc. es necesario que le pidamos perdón a Dios y a ellos. Al hacerlo con humildad y sinceridad, les estaremos dando un buen ejemplo para que también ellos pongan su confianza en el perdón del Señor.
Si por alguna razón al estar hablando con ellos perdemos el control; debemos salir, orar y controlarnos, para poder regresar con ellos y continuar nuestra conversación.
Los adolescentes también tienden a encubrirse a sí mismos. Muchas veces evitan dar respuestas y se refugian en sus cuartos. ¡No dejes solo a tu adolescente! Búscalo y exprésale tu amor todos los días. Hazle preguntas que generen una conversación. Búscalos en los momentos buenos y malos, en todo tiempo y anímalos. “Entra al mundo de tu adolescente y permanece en él. No permitas que te vean como afuera de su mundo funcional. Los adolescentes rechazarán las granadas de sabiduría y corrección tiradas desde lejos por alguien que no ha estado adentro por bastante tiempo” Paul David Tripp.
Los adolescentes también tienen la tendencia de culpar a otros. Muchas veces nos acusaran a nosotros de ser muy duros con ellos y muy flojos con sus hermanos. Cuando esto suceda, procura no desenfocarte del asunto que estás discutiendo con tu adolescente.
Debes procurar que la conversación sea interesante y concreta, ya que los adolescentes por lo general no son buenos oyentes. Así que no cometas el error de sermonear a tu adolescente, durante el corto período que te pondrá atención. “Haz preguntas estimulantes que causen que el adolescente examine sus acciones, sus suposiciones, sus deseos y decisiones. Ayúdales a alumbrar la luz de la Palabra sobre ellos. Sorpréndelos con la verdad. Permite que la sabiduría brille ante sus ojos” Paul David Tripp.
Debemos corregir a nuestros hijos con sabiduría y amor. Y confiemos que el Señor trabajará en sus corazones y los hará amar la verdad.

Una tendencia hacia el legalismo
En el libro de Proverbios se nos muestran dos estilos de vida: El sabio que es dirigido por la verdad de Dios (Sabiduría) y el necio que se dirige por su propia opinión y sus deseos (Necedad).
Nuestra vida cristiana no se reduce a un conjunto de reglas. “La piedad es adoración humilde y agradecida que nos causa que deseemos lo que Dios dice que es valioso y que hagamos lo que Dios dice que le traerá gloria” Paul David Tripp.
Otra característica que tienen los adolescentes, es que tienden a ser legalistas.
“Necesitamos ser habilidosos para hablar con nuestros adolescentes acerca del espíritu de la ley. Necesitamos hablar acerca de los asuntos de corazón que están detrás de los mandamientos. Necesitamos mostrarles la diferencia entre la pureza interna y el desempeño farisaico del deber. Necesitamos ver el legalismo de los adolescentes como una oportunidad para hablar acerca de lo que significa tener un corazón para Dios y un corazón para hacer lo que es recto” Paul David Tripp.
Nuestros hijos deben comprender que la ley de Dios no se cumple siguiendo reglas humanas. Deben entender su imposibilidad de no poder amar, no poder dar y no poder servir en la medida que Dios nos pide que lo hagamos; debemos ayudarlos a ver la necesidad que tienen de Cristo.
El legalismo nos lleva a la autojusticia y la autojusticia nos lleva a negar la necesidad que tenemos de la gracia salvadora de Cristo. Esta justicia humana está basada en la mentira de Satanás, que quiere hacernos creer que podemos ser justos al guardar la ley. “Debemos ayudar a nuestros hijos a ver su rebelión de corazón, y llevarlos a Cristo, quien es la justicia” Paul David Tripp.

Una tendencia a no ser sabios en la elección de sus acompañantes
En el libro de proverbios se nos habla mucho acerca de la amistad y la influencia que los amigos tienen en nosotros.
Muchas veces los adolescentes no hacen las mejores elecciones con sus amigos. No podemos negar la importancia de la amistad. Podemos ser conocidos por el tipo de gente con la que andamos. Nuestros adolescentes creerán que pueden manejar cualquier situación y que no serán influenciados por sus amigos.
Por lo general es difícil hablar con los adolescentes sobre sus amigos. Los protegen y se niegan a aceptar algo negativo de ellos. Para los adolescentes, rechazar a sus amigos, es rechazarlos a ellos.
Nuestros hijos necesitan aprender a escoger sabiamente a sus amigos. Y necesitan entender y aceptar que sus amigos influenciarán sus vidas. Los padres necesitamos tener cuidado en no juzgar mal a sus amigos, acusarlos sin fundamento y etiquetarlos sin razón. “Necesitamos hacer buenas preguntas que ayuden al muchacho a examinar sus pensamientos, deseos, motivos, decisiones y comportamientos con respecto a sus amistades. Queremos dirigir a nuestros hijos a tener entendimiento del corazón que los llevará a tomar decisiones más sabias con respecto a las amistades. No logramos nada al nivel del corazón cuando juzgamos en miedo y decidimos cosas por ellos. Al hacerlo, nos perdemos de la oportunidad de ver en ellos cambios de corazón duraderos, no obstante, sólo esto conducirá a cambios básicos en su perspectiva de la amistad” Paul David Tripp.

Una susceptibilidad a la tentación sexual
En el libro de Proverbios se nos habla mucho sobre la tentación.
Recordemos que en la adolescencia hay un despertamiento físico y muchos cambios. En esta etapa comienzan a mostrar interés por relacionarse con el sexo opuesto. La lujuria y la fantasía usualmente son pecados de los adolescentes.
No podemos evadir estar realidad y la necesidad de hablar abiertamente con nuestros hijos acerca del sexo.
¿Qué sabemos sobre nuestros hijos? ¿Sabemos si luchan con la masturbación, lujuria, fantasías sexuales? ¿Sabes si sus relaciones con el sexo opuesto se basan en la Biblia? ¿Sabes cómo está influyendo el mundo en tu hijo? Necesitamos ayudar a nuestros hijos a huir de estas pasiones juveniles y no podremos ayudarles en esta área, a menos que tengamos una buena comunicación con ellos.
“Si vamos a ayudar a nuestros adolescentes con sus luchas para ser puros sexualmente, la clave está en comenzar desde temprano para que cuando el muchacho sea un adolescente, tanto el padre como el hijo hayan pasado cualquier estado de vergüenza o reticencia al hablar acerca del sexo” Paul David Tripp.
Debemos mantener una comunicación constante con nuestros hijos, a fin de mostrarles el camino de Dios de la pureza sexual. “Los padres necesitan comprometerse a realizar un proceso que inicia en los años previos a la adolescencia y continua consistentemente hasta que nuestros hijos están listos para salir del hogar” Paul David Tripp.
Durante la adolescencia surge una consciencia y tentación sexual. En esta etapa comienzan a formar un estilo de vida sexual, que permanecerá por muchos años. En este tiempo muchos sufren cambios drásticos en sus vidas o viven bajo esclavitud, como consecuencia de haber caído en un pecado sexual. Por esta razón es necesario que los eduquemos abierta, positiva y consistentemente en esta área. El tema del sexo debe ser abordado desde muy temprano y se debe mantener en discusión hasta que nuestros hijos se vayan de casa.

 Una ausencia de una perspectiva escatológica
Los adolescentes no viven enfocados en la eternidad. Ellos viven enfocados en el presente. Viven de tal manera, que pareciera que el momento presente, es el único momento en sus vidas.
Gálatas 6:7 nos dice: “Dios no puede ser burlado. Todo lo que el hombre sembrare, eso también cosechará”.
 Los adolescentes tienen la tendencia de postergar sus responsabilidades, por atender los deseos que tienen en ese momento. Ellos necesitan aprender acerca de la siembra y la cosecha. Necesitan examinar qué tipo de semillas están sembrando en este momento y qué cosecha les traerá.
En amor debemos hacerles ver a nuestros hijos que no solo lo físico y la felicidad presente existen. “Necesitan entender que Dios está obrando en algo mayor que este momento, que él los está preparando para algo maravilloso que vendrá” Paul David tripp.
En nuestra cultura se le hace creer a nuestros adolescentes que la vida consiste en lo presente, en lo físico, en nuestras posesiones.
¿Quiénes son los héroes que este mundo les presenta a nuestros hijos? Son personas vacías, aferradas a tesoros terrenales. Son personas sin consciencia eterna. Son personas que influyen en nuestros hijos para creer mentiras y vivir cosas pasajeras.
Nuestros adolescentes necesitan aprender a ver la vida desde una perspectiva eterna. “Necesitan ver que cada elección, cada acción es una inversión, y que es imposible vivir la vida sin sembrar semillas que serán las plantas de vida que algún día cosecharemos” Paul David Tripp.

Falta de consciencia de su corazón
Proverbios 4:20-22 nos hace una advertencia: “Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón; porque son vida a los que las hallan, y medicina a todo su cuerpo”. Y en Proverbios 4:23 nos dice: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida”.
Dicho en otras palabras, “Tu corazón es el centro de control de tu vida, hijo. Lo que rija tu corazón te regirá a ti” Paul David Tripp.
Recordemos que no solo debemos ocuparnos de su conducta que es lo externo. Nuestra meta debe ser llegar a conocer el corazón de nuestro adolescente, ayudarlo a que se vea como es realmente. Y ser un instrumento del Señor para transformar el corazón de nuestro hijo (a), en un corazón dirigido por Dios y Su verdad.
Nuestros hijos, al igual que nosotros que somos pecadores, tenemos una lucha, una ceguera espiritual.
Esta lucha pareciera ser más intensa en los adolescentes, debido a que están centrados en el presente, en lo físico y conductual. No dedican mucho tiempo a examinar sus corazones; se enfocan en el ahora y en lo que los rodea. Por eso es tan necesario ayudarles a conocerse a sí mismos, a conocer su propio corazón. Deben conocer sus batallas, sus debilidades y sus tentaciones.
Su actitud defensiva se debe en gran parte a su ceguera espiritual, al desconocimiento de sí mismos.
“Como padre, mi meta no sólo es que mis hijos lleguen a conocer a Dios, sino que al hacerlo, también se conozcan a ellos mismos. Solamente cuando una persona conoce a Dios puede conocerse verdaderamente a sí misma, y conforme esto ocurre, su hambre por Dios se incrementa” Paul David tripp.
Debemos estar conscientes que estamos en una guerra espiritual, donde nuestro enemigo es un engañador, mentiroso y embustero.
“Con amor y dependencia humilde en Cristo, necesitamos aprovechar cada oportunidad para exponer asuntos importantes del corazón (temor al hombre, materialismo, egoísmo, lujuria, codicia, envidia, incredulidad, enojo, autojusticia, amor al mundo, orgullo, rebelión, etc.), ayudando a nuestros adolescentes a mirarse a si mismos en el perfecto espejo de la Escritura” Paul David Tripp.

Puertas abiertas por todos lados
Diversos temas (sabiduría, piedad, amistad, sexualidad, eternidad, el corazón…) son puertas abiertas durante la adolescencia. La discusión de estos temas a la luz de la Palabra, ayudarán a que tu hijo conozca al Señor y que Su verdad sea lo que rija sus vidas. Dios puede usar estas oportunidades para unirnos a nuestros hijos, al igual que el enemigo, puede usarlas para distanciarnos de ellos.
Recordemos que este tiempo es de preparación y de gran bendición para nuestros hijos, no permitamos que el temor, la ansiedad, la irritación nos controle y eche a perder esta gran oportunidad. No nos dejemos llevar por emociones que más tarde nos pueden traer remordimiento y vergüenza.
Si tenemos fe en el Señor y Su Palabra, Él nos usará para transmitir amor, comprensión, gracia, esperanza y vida a nuestros hijos adolescentes. Debemos estar dispuestos a corregirlos con aceptación, perdón y esperanza.
¡Y un día veremos a nuestros hijos (as) con el carácter de Cristo!

 Alma Leticia Villela

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