jueves, 1 de octubre de 2015

Oportunidad o tiempo de supervivencia. Cap. 1

Edad de Oportunidad

 Una Guía Bíblica para educar a los adolescentes
Paul David Tripp


 




                                         

                                           Capítulo 1
¿Edad de Oportunidad o tiempo de supervivencia?
Por lo general los padres sienten temor por los años de adolescencia de sus hijos. Si esto es así, es porque algo anda mal en la manera en que pensamos sobre esta etapa de la vida de nuestros hijos. La meta de nosotros los padres no debe ser simplemente sobrevivir a esta etapa. Necesitamos preguntarnos: ¿Es esto lo que Dios espera sobre esta etapa de nuestros hijos? ¿Estamos siendo guiados por una estrategia bíblica que nos muestre cómo educarlos y tener esperanza durante la adolescencia?

Una perspectiva biológica de la adolescencia
Muchas veces tenemos la idea que nuestros adolescentes son una colección de hormonas rebeldes y fuera de sí. Equivocadamente creemos que la meta es soportar estas hormonas, hasta que finalmente nuestro hijo (a) llegue a sus veinte años! Muchos padres se muestran sin esperanza, creyendo que sus hijos son víctimas de estas hormonas, que no logran dominar y los obliga a hacer cosas terribles. Tristemente, detrás de esta idea errónea, se esconde la idea que la Palabra de Dios, el poder del Evangelio, una comunicación bíblica y una relación piadosa no son suficientes para afrontar estos años. Pareciera que creemos que la Palabra de Dios es poderosa y efectiva para todo lo demás, pero no para afrontar la adolescencia de nuestros hijos.

¿Sacrificio y sufrimiento particulares?
La Biblia en 2 Timoteo 2:22 nos advierte sobre los desafíos de esta etapa, a través de la advertencia que Pablo le hace a Timoteo al decirle que huya de las pasiones juveniles.
Definitivamente, todos nos enfrentamos a tentaciones, que son diferentes dependiendo de si somos niños, jóvenes o viejos. La Biblia nos señala que debemos estar conscientes de estos deseos que particularmente inundan a los adolescentes y son una gran tentación para ellos. “El adolescente es llamado a guardarse de las tentaciones que son peculiares de la juventud, en tanto que las personas más grandes son llamadas a guardarse de las tentaciones peculiares de esa edad. Cada persona, cualquiera que sea su edad, debe aceptar cada etapa de la batalla como un cristiano viviendo en un mundo caído”  Paul David Tripp.

¿Batalla biológica o batalla del corazón?
Existe una batalla en nuestros adolescentes. Una batalla espiritual, que pretende conquistar su corazón. Sus corazones no deben ser controlados por estos deseos. Esta batalla es más notoria en los adolescentes; sin embargo, es la misma batalla que tenemos todos por el hecho que somos pecadores.
“Debemos creer que Jesús vino para que cada uno de nosotros pudiera ser libre de los deseos de nuestra naturaleza pecaminosa, para poder servirle a él y sólo a él. Esto también incluye a nuestros adolescentes” Paul David Tripp.

Las batallas de los padres
En los años de la adolescencia no solo se ponen en juego las actitudes y las acciones de los jóvenes, sino que también intervienen los pensamientos, deseos, actitudes y acciones de los padres.
Muchas veces como padres nos encontramos a nosotros mismos reaccionando ante nuestros hijos con acusaciones, manipulaciones y un enojo tal, que nunca pensamos que fuera posible vernos reaccionar de esta manera. Estos años son difíciles para nosotros, porque muchas veces salen a flote los malos pensamientos y deseos de nuestro propio corazón.
“Las pruebas desnudan las cosas para las cuales, de otra manera, seríamos ciegos. Así también los años de la adolescencia exponen nuestra auto justicia, nuestra impaciencia, nuestro espíritu no perdonador, nuestra falta de amor servicial, la debilidad de nuestra fe, y nuestro deseo de comodidad y una vida fácil”  Paul David Tripp.

¿Por qué perdemos las oportunidades?
Muchas veces desaprovechamos las oportunidades que tenemos en esta etapa de nuestros hijos, porque creemos que es poco o nada lo que podemos hacer.
“Cuando los padres comienzan a reconocer, a tomar responsabilidad, a confesar y a arrepentirse de sus propias malas actitudes de su corazón y de las acciones que emanan de él, el resultado es una diferencia notoria en la relación con sus adolescentes y en la manera en la que perciben las luchas de los años de la adolescencia. Cuando vemos con preocupación los inminentes años de la adolescencia, necesitamos ver no sólo a nuestros hijos, sino también a nosotros mismos. Los padres que con humildad están dispuestos a cambiar, se ponen en posición de ser instrumentos de Dios para el cambio”  Paul David Tripp.

Una mejor manera
¡Hay una buena noticia! Hay una mejor manera para afrontar y convertir en un tiempo de oportunidad la adolescencia de nuestros hijos.
“En vez de ser años de luchas sin dirección ni productividad, estos son años de oportunidad sin precedente. Son los años de oro de la educación de los hijos; es cuando comienzas a cosechar todas las semillas que has sembrado en sus vidas; es cuando puedes ayudar a tu adolescente a internalizar la verdad, preparándolo para una vida adulta productiva y que honre a Dios”  Paul David Tripp.
Es en estos años cuando podemos tener con ellos pláticas interesantes, hacerles preguntas profundas. Es el tiempo para desarrollar un lindo ministerio en sus vidas y ayudarles a desarrollar un corazón verdadero y orientado al Señor. Cada día es una nueva oportunidad para convertirnos en fuente de ayuda, esperanza y verdad para nuestros hijos. Debemos esforzarnos en desarrollar una profunda relación con nuestros hijos, en vez de resignarnos a alejarnos cada vez más de ellos. Los conflictos, los sufrimientos y las luchas que surgirán en este tiempo, deben ser utilizados como una oportunidad para influenciar sus vidas para bien.

Reconociendo los momentos que Dios usa para el cambio
Debemos estar siempre atentos y dispuestos a escuchar y compartir un tiempo con nuestros hijos; pese a nuestras ocupaciones, nuestras obligaciones, nuestro cansancio y dificultades. Es decidir si seguiremos el plan de Dios o nuestro propio plan. Dios puede utilizar cualquier circunstancia o percance, cualquier momento cotidiano, para transformarlo en una gran oportunidad para tratar con el corazón de nuestro hijo (a). Pidámosle a Dios que nos guíe y use de bendición en la vida de nuestros adolescentes.



Momentos pequeños, Alto Llamamiento
Debemos sacar el mayor provecho posible de la cotidianidad en la que vivimos. Cada momento es importante y es dado por Dios. “Es aquí que necesitamos ver a nuestros adolescentes con ojos de oportunidad en vez de  con ojos de pavor y temor”  Paul David Tripp.
Cada riña, pleito, desilusión, tristeza, rivalidad y cualquier situación por trivial que parezca, debe ser aprovechado por los padres. Recuerda que tú eres un instrumento de Dios para preparar a tu hijo en el hogar, antes que se enfrente al mundo por sí solo. “Estos momentos hacen que tu vida valga la pena. Es aquí donde haces una contribución que es infinitamente más valiosa que cualquier logro profesional o financiero”  Paul David Tripp.

Reconociendo las Oportunidades
“Este es un tiempo para entrar en la batalla y dirigirte a tu adolescente”  Paul David Tripp.
Se han identificado tres problemas que pueden ser utilizados como puertas de oportunidad.
“Los problemas de la inseguridad, la rebelión y la ampliación del mundo del adolescente en realidad son puertas de oportunidad provistas por Dios por las que los padres pueden tener acceso a los asuntos centrales de la vida de sus adolescentes”  Paul David Tripp

-         La Inseguridad del Adolescente
La adolescencia es un período donde los jóvenes se sienten inseguros, por la transición en la que se encuentran (dejando de ser niños y comenzando a ser adultos). Producto de esta inseguridad surgen dentro de ellos muchísimas preguntas referentes a su identidad. Se hacen preguntas como… ¿Quién soy?, ¿Cómo me veré?, ¿Qué le pasa a mi cuerpo?, ¿Está bien o mal?, ¿Qué será de mi vida?, etc. Para los adolescentes, lo físico, su relación con los demás, sus responsabilidades y todo lo referente al futuro, es fuente de temor e incertidumbre para ellos. “Cada una de estas preguntas provee una oportunidad para discutir, probar, experimentar, aplicar e internalizar verdades bíblicas importantes”  Paul David Tripp.

-         La rebelión del Adolescente
La rebelión es la causa del temor que tienen muchos padres a la adolescencia de sus hijos.
Es característico en los adolescentes querer traspasar los límites, tener tentaciones y en algunos casos rodearse de amistades que tienen un comportamiento incorrecto y son mala influencia.
El deseo de independencia, las ansias de libertad, el deseo de desafiar los límites, el querer tomar sus propias decisiones, la necesidad de aceptación, entre otros; los hace rebelarse contra la autoridad y los puede conducir a la perdición. Estas rebeliones pueden ser utilizadas como puertas de oportunidad para tratar con nuestros hijos temas profundos de la Biblia y de la fe.

-         La Ampliación del Mundo del Adolescente
En un abrir y cerrar de ojos, pareciera que el mundo de nuestros hijos adolescentes se hace más grande. Y es así, ya que todo es nuevo en sus vidas. Tienen nuevos amigos, nuevas oportunidades y responsabilidades, nuevos sentimientos, nuevas tentaciones. Pero este mundo que se amplía provee oportunidades maravillosas para que los padres preparen a sus adolescentes para una vida efectiva y productiva en el mundo de Dios”  Paul David Tripp.
Si en verdad queremos ser instrumentos de Dios, debemos lidiar con nuestros propios errores y debilidades, así como también mostrar una verdadera fe.





“Cuando la gente te pregunte a qué te dedicas, responde, soy padre o madre de un adolescente. Es el trabajo más importante que he tenido” 
Paul David Tripp.



Alma Leticia Villela


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