miércoles, 14 de octubre de 2015

Directrices para los padres. (hijos para Dios 3)

Directrices para los padres
Enseña al niño a seguir fielmente su camino,
y aunque llegue a anciano no se apartará de él.
Proverbios 22:6 RVC.

Este tema no es nuevo para nosotros, estamos en una época donde se promueven las mejores escuelas y cientos de métodos para educar a nuestros hijos. Nuevos métodos, técnicas. Aun con todo esto, la gran mayoría de los niños no reciben la instrucción que deben tomar, cuando llegan a su madurez, no caminan con Dios.

Mencionaremos algunas instrucciones precisas para practicar en casa:

1. Instrúyelos en el camino que deba andar, y no en el camino que a ellos les gustaría andar.
Recuerde que los niños nacen con una predisposición decidida hacia lo mal. Por tanto si usted lo deja escoger, seguro escogerá mal.

El niño no sabe todavía lo que es bueno para su mente y su alma del mismo modo como no sabe lo que es bueno para su cuerpo.
Instrúyalo en el camino Bíblico y bueno, NO en el camino que se le ocurra.



La necedad va ligada al corazón del joven,
pero la vara disciplinaria le quita lo necio.
Prov.22:15.

2. Instruya a su hijo con toda su ternura, afecto y paciencia.
Que su hijo pueda saber que usted lo ama, el amor debe ser el hilo de plata de toda su conducta.
La bondad, la dulzura, mansedumbre, tolerancia, paciencia, comprensión, una disposición de identificarse con los problemas del niño.
Hágale ver que usted siente cariño por él, que quiere su bien, que si lo corrige es para el propio beneficio de ellos.
El cariño es un gran secreto de la instrucción exitosa. La ira y la dureza pueden dar miedo, pero no persuadirán al niño de que usted tiene la razón.
Ustedes los padres, no exasperen a sus hijos, para que no se desalienten.
Col. 3:21.

3. El alma de su hijo es lo primero que debe considerar.
En cada paso que toma en relación con ellos, en cada plan, proyecto y arreglo que los afecta, no deje de considerar esta poderosa pregunta ¿Cómo afectara su alma?

4. Tú debes ayudar a tus hijos a entender los ricos tesoros de vivir en la vitalidad de una fe robusta y vívida en Jesús.
Siempre debes de mostrar a tus hijos dos cosas, su necesidad de la obra redentora de Cristo y su obligación a arrepentirse de sus pecados y a poner su fe en Cristo Jesús.
Arrepentimiento y fe no son ritos de iniciación al Cristianismo, sino que son las vías para relacionarse con Dios.
Arrepentimiento y fe no son actos que se llevan a cabo una vez para convertirse en Cristiano.
Son actitudes del corazón hacia nosotros mismos y nuestro pecado. La fe no es solamente una manera de ser salvo; es la conexión de la vida Cristiana.
Sus niños necesitan saber lo que es arrepentirse, no solamente de (todos mis pecados) de forma general sino de los pecados específicos de la idolatría del corazón. Necesitan conocer el perdón limpiador y refrescante de Dios, no sólo una vez para ser salvos, sino diariamente, una vida en fe, compromiso y comunión con el Dios viviente.

                                                            Lizy



Biografía
Formación Bíblica
DE LOS HIJOS
En el hogar.
pag.7
J.C. Ryle
(1816-1900)



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