lunes, 20 de julio de 2015

Cuando disciplinar?

¿Cuándo disciplinar?
Para ensenar a sus hijos a estar bajo autoridad, usted debe estar listo a disciplinar cualquier desobediencia, porque la consistencia es necesaria para que sus niños puedan aprender que Dios demanda obediencia.
Un niño pequeño no le da el peso adecuado a las palabras, pero su atención es asegurada cuando esas palabras son acentuadas con una disciplina sólida.
¿Entonces cuando hay que disciplinar?
Cuando usted le ha dado un mandato que él ha oído y está en capacidad de entenderlo y no ha obedecido sin desafío, sin excusa y sin demora. En este caso el niño necesita la vara. Si usted no usa la vara usted no toma la palabra de Dios seriamente.
Recuerde que nuestra tarea como padres es llevar al niño al círculo de seguridad, necesita ser rescatado de los peligros de una terca independencia de autoridad.
Si un niño no ha obedecido necesita recibir la corrección con la vara. Si usted acepta desafíos, demoras o excusas, no le está entrenando en sumisión, sino que le está entrenando a manipular a las autoridades y a vivir en el borde fatal de la desobediencia.
¿Cómo disciplinar?
Para administrar la vara hay muchos problemas que debe evitar. Debe evitar responder con ira y tratar a su niño sin el respeto apropiado por su persona y dignidad. Además, debe moderar la firmeza sin titubeos, con la bondad y gentileza, y debe mantener el uso de la vara enfocado en los asuntos del corazón.
1 Tome a su niño apartado donde se le pueda hablar en privado, no robe la dignidad del niño, no debe disciplinar enfrente de otros niños o familia, pues el objetivo no es avergonzar al niño, debe mostrar respeto por el con la privacidad.
2 Dígale, específicamente, lo que ha hecho o dejado de hacer, pues la disciplina corporal debe estar ligada a asuntos específicos y fácilmente demostrables. La vara debe ser orientada a asuntos claros y debe enfocar un incidente o actitud especifica.” Por tanto no castigue por asuntos generales o porque no soporta más.”
3 Procure que el niño reconozca lo que ha hecho, y esto puede tomar su tiempo. Muchas veces los niños quisieran evitar el castigo hasta el punto de mentir acerca de lo que han hecho.
4 La función de la disciplina no es desahogar su frustración ni su enojo, sino restaurar al niño al lugar donde dios ha prometido bendición.
La disciplina debe reflejar su obediencia a los mandatos de dios  y su preocupación por el bien del niño. Usted no tiene derecho a pegarle bajo cualquier circunstancia que no sea la disciplina bíblicamente fundamentada.
5 Dígale al niño cuantas veces le va a pegar. Esto es señal importante de que usted está en control de sí mismo.
6 de al niño la disciplina directamente, para que la disciplina no se pierda en el relleno de sus pantalones. Es mejor poner al niño sobre sus piernas, porque esto pone la disciplina en el contexto de su relación física con él. Él  no está siendo removido de usted a un objeto neutral con el propósito de ser disciplinado.
7 Después de haber disciplinado, tome a su niño y dele un abrazo. Dígale cuanto le ama, cuanto le entristece el disciplinarlo y cuanto espera que no sea necesario hacerlo otra vez. Esto mantiene la disciplina en referencia con la restauración, no la retribución. En este momento debe haber una restauración completa entre usted y el niño. Si algo sigue mal examínese.
Cuando la disciplina finaliza, está terminada, no hay que continuarla.
8 Ore con él. Usted necesita pastorear a sus niños en los caminos de dios. No hay momento más poderoso que cuando los confronta con la necesidad de la gracia y el poder de Cristo durante la disciplina

Tomado de como pastorear el corazón de su hijo
Tedd tripp
Pag 150-155


2 comentarios:

  1. Todo esta bien solo hay q correjir la palabra dios por Dios. Pero de ahi todo excelente!

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  2. Deisy gracias por tu comentario, esta editado en mayúsculas el articulo de hoy, me puedes decir en que parte esta el error?

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