lunes, 4 de mayo de 2015

Una vida de comunicación

CAPITULO 10: ADOPTANDO
LOS MÉTODOS BÍBLICOS:
UNA VIDA DE
COMUNICACIÓN
UNA VIDA DE COMUNICACIÓN
La comunicación no sólo disciplina, sino también discípula.
Frecuentemente los padres están muy ocupados para hablar a menos de que suceda algo malo. El hábito regular de hablar prepara el camino para hablar en los momentos difíciles. Nunca vas a tener el corazón de tus hijos si hablas con ellos solamente cuando algo ha salido mal.

PASTOREANDO EL CORAZÓN
He usado la frase "pastoreando el corazón" para describir el proceso de guiar a tus hijos.

CONSIDERANDO EL COSTO
La verdadera comunicación bíblica es costosa. Las conversaciones que son significativas y
penetrantes llevan tiempo. Frecuentemente, los niños harán una pregunta, un comentario, revelarán un pequeño aspecto de su corazón. En esos momentos, cuando su conciencia está
perturbada, necesitas hablar. Esto puede significar tener que dejar todo lo demás para aprovechar un momento crítico.
Ciertamente es difícil saber cuando estar callado y escuchar, pero nadie dijo que la educación de los hijos iba a ser fácil. Trabaja en ello. Detente algunas veces y piensa
en lo que acabas de escuchar.
Debes traer integridad a la interacción con tus hijos.
CONTANDO LAS BENDICIONES DE PAGAR EL
COSTO
Vamos a considerar ahora algunas de estas bendiciones reales por las que incurrimos en estos costos.
LA RELACIÓN PADRE-HIJO.
La comunicación recíproca, rica y multifacético es el cemento que mantiene juntos a un padre y a un hijo. La comunicación proveerá el contexto para una unidad creciente con tus hijos. Los hijos saben cuando tienen una relación con gente sabia y con discernimiento, quienes los conocen y los entienden, los aman y están comprometidos con ellos. Ellos sabrán si tú conoces los caminos de Dios, entiendes la vida y la gente en el mundo, y si estás preparado para llevar un relación de integridad y seguridad. Habrá algunos momentos de desacuerdos o conflictos, pero los desacuerdos se pueden solucionar en una relación de comunicación abierta.
Los niños confían en ti cuando saben que los amas y estás buscando su bien, cuando saben que los entiendes, cuando saben que entiendes sus puntos fuertes y sus debilidades,
cuando saben que te has dedicado a animarlos, corregirlos, regañarlos, suplicarles, instruirles, advertirles, enseñarles y orar con y por ellos. El niño confía en ti cuando sabe que has tratado de ver el mundo desde su perspectiva. Confía en ti cuando sabe que no has tratado de igualarlo a ti o a alguien más, sino que has tratado de ayudarlo a darse
cuenta de todo su potencial como una criatura que Dios hizo para conocerle y vivir en una relación significativa con El.
El resultado es obvio: Tus palabras tendrán peso.


PREPARACIÓN PARA RELACIONES.
La comunicación es el arte de expresar de manera piadosa lo que está en mi corazón y escuchar completamente y entender lo que otro piensa y siente. El hogar es el lugar para desarrollar estas habilidades.

UN ENTENDIMIENTO COMPLETO DE LA VIDA.
Mientras más hables con tus hijos, ayudándolos a entenderse ellos mismos, sus tentaciones, temores y dudas, más los vas a preparar para entender la vida en el mundo.

REDENCIÓN INTEGRADA CON LA VIDA
Ellos aprenden a ver que el problema de la humanidad es el pecado. Todos pecamos y también se peca en contra nuestra. Somos tanto culpables como víctimas. Por esta razón, toda la vida debe verse en términos de la restauración redentora de Dios para el
hombre.
De esta manera, tus hijos poseen una malla a través de la cual filtran los eventos de la vida cuando tú no estás allí para proveerles corrección y dirección. Ellos están entrenados para ser independientes, para sostenerse por ellos mismos sin el apoyo de los padres.
¿Qué mejor entrenamiento puede haber que equiparlos para entender la vida a través de un filtro bíblico y redentor?

¿VALE LA PENA EL COSTO?
Requiere estar accesible y completamente comprometido con la educación de tus hijos.
Hay una manera simple de ver el costo de una comunicación mutua profunda. Debes tomar la educación como una de las tareas más importantes mientras tengas niños en la casa. Este es tu llamado. Debes crecer a tus hijos en el temor y amonestación del Señor. No lo puedes
hacer sin invertirte tu mismo en una vida de comunicación sensitiva en la que los ayudes a entender la vida y el mundo de Dios. No hay nada más importante. Tienes solamente una época muy breve de la vida para invertir en esta tarea.
Tienes solamente una oportunidad para hacerlo.
No puedes retroceder el tiempo y hacerlo de nuevo.

"Padre, estoy asombrado al reconocer que he sido
preparado íntegramente para la vida. Siempre estaré
agradecido por lo que tú y mamá me han dado".
¿Qué precio le pone un padre a eso?

PREGUNTAS DE APLICACIÓN PARA EL
CAPITULO 10.
1. Si vas a tener la clase de comunicación con tus hijos descrita aquí, ¿cuál sería el costo para ti?
¿Estás dispuesto a pagarlo?
2. ¿Cómo eres escuchando lo que dice tu hijo?
3. ¿Es la confesión de tus pecados, cuando es apropiado, una parte regular de la comunicación con tu hijo?
4. ¿Cuáles son los asuntos de santificación que necesitarías abordar a fin de guiar a tu hijo en los caminos que se han presentado en este libro?

5. ¿Cómo puedes ayudar a tu hijo a tener una visión de la clase de comunicación descrita en este capítulo?

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