domingo, 22 de marzo de 2015

Tu estas a cargo

CAPITULO 4: Tu estas a cargo

“A  nuestra  cultura  no  le  gusta  la  autoridad.  No  es solamente que no nos gusta la autoridad, o nos gusta ser autoridades. Uno de los lugares en donde se hace más evidente es en nuestra incomodidad con la autoridad en el hogar. Necesitamos un entendimiento bíblico de la autoridad”. Tedd Tripp

Confusión acerca de la autoridad
Uno de los problemas con los que nos enfrentamos los padres en esta cultura es el ejercicio de la autoridad sobre nuestros hijos. Muchos estudios indican que los padres han perdido la autoridad sobre sus hijos.

Tedd Tripp en su libro lo dice con estas palabras:

“Si no conoces la naturaleza y hasta donde abarca tu autoridad,  tus  hijos  sufrirán grandemente.”

Llamados a estar a cargo
Como padres Dios nos ha llamado a “tener el mando”, la autoridad que ejercemos sobre nuestros hijos es dada por Dios, eso quiere decir que no actuaremos a nuestra conveniencia sino que actuamos según el mandato divino, como agrada al Señor.

“Los padres  son  las  personas  por  medio  de  las  cuales  los decretos de Dios son transmitidos y Dios los llama para entrenar a sus hijos cuando se sienten, cuando vayan por el camino,  cuando se acuesten y cuando se levanten. Dios tiene un propósito. El quiere que una generación le siga a otra en Sus caminos. Dios logra su propósito a través de las agencias de instrucción paternal.”

Confianza para actuar


Debemos recordar que como padres y madres estamos bajo la autoridad de Dios, y es bajo ese modelo, que como padres ejercemos la autoridad sobre nuestros hijos, instruyéndolos y amonestándolos en el Señor (Efesios 6:4)




Como padres y madres no venimos a nuestros hijos demandando obediencia, nuestros hijos son comprometidos de parte de Dios por la palabra. Y es por medio de la palabra que requerimos la obediencia. Esta verdad nos permite actuar con confianza, sabiendo que nuestra autoridad viene de Dios.

Un mandato para llevar a cabo
Como padres actuamos en obediencia a Dios, es nuestro deber enseñarle a nuestros hijos que Dios los ama tanto que les dio a sus padres para ser buenas autoridades, enseñarles y guiarles. Los niños están mirando y aprendiendo de nosotros todo el tiempo, ellos aprenderán a tomar decisiones sabias por medio de nuestro ejemplo, lo más importante de todo es que los padres deben querer estar al mando.

Definición de la paternidad
Nuestra cultura ha reducido la paternidad a simplemente a proveer cuidado: comida, ropa, cama o tiempo de calidad. Deuteronomio 6:6-7 nos hace ver que esta es una tarea de tiempo completo, es una tarea penetrante, Dios nos ha llamado a pastorear a nuestros hijos.

Objetivos Claros
Nuestro objetivo es guiar a nuestros hijos a guardar el camino del Señor haciendo lo que es correcto y justo. Ser un padre significa trabajar de parte de Dios para proveer dirección a nuestros hijos, ayudarlos a conocer y entender los estándares de Dios y enseñarles que son pecadores por naturaleza.



Humildad en la tarea
Como padres no hay lugar para nuestro enojo. Santiago 1:19-20 lo expone muy claro, la ira del hombre no obra la justicia de Dios. La vida recta que Dios desea nunca es producto de un enojo descontrolado.

“Si  permites  que  el  enojo  impío  ensucie  el  proceso  de corrección, estás mal. Necesitas pedir perdón. Tú derecho de disciplinar a tus hijos está relacionado a lo que Dios te ha llamado a hacer,
no tienes tu propia agenda” ~ Tedd  Tripp~

Como padres, somos los agentes de Dios para enseñar, instruir y disciplinar. La disciplina hacia nuestros hijos es la expresión más profunda de amor.
Redimida por su gracia,
Jahaira 




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