domingo, 30 de marzo de 2014

La pureza

La pureza:

Implica la calidad de estar limpio, sin mancha. Constantemente limpio.

La pureza es algo interior, de la mente y de la conciencia, no se refiere necesariamente a lo exterior.
Pablo hace una exhortación en Filipenses 4:8 a que pensemos en lo puro.

En Tito 1:15 nos dice: Todas las cosas son puras para los puros, más para los corrompidos e incrédulos nada les es puro; pues hasta su mente y su conciencia están corrompidos.

Mantener una mente pura y una conciencia pura implica que no estén corrompidas.

corrompido

  • putrefacto, podrido, estropeado, descompuesto, desintegrado, apestado


Obviamente la mejor manera de enseñar a nuestros hijos la pureza es con lo que decimos y hacemos lo cual definitivamente viene de nuestro interior, de nuestra obediencia a Dios, porque de la abundancia del corazón habla la boca. La forma en que actuemos en el diario vivir darán un ejemplo claro a nuestros hijos, nuestra conducta hablara mas de lo que podamos decirles.
Un dia fuimos a comprar unos dulces, en esas tiendas departamentales donde los venden a granel, mi esposa sirvió unas gomitas a mi hija y al momento de servir se le cayeron algunos, (ella no le dio importancia)mi hijo quien observaba se acerco a ella y le dijo en el oído: mami tu me dices que si tiro algo en la tienda lo tengo que pagar, no le dirás nada a la Señorita. Mi esposa le comento a la cajera en ese momento y por supuesto le pidió una disculpa a mi hijo y le dio las gracias por su observación. 

La pureza y la santidad van de la mano ya que somos apartados para Dios pensando y actuando conforme al 
corazón de Dios.

La pureza también implica un hábito, una disciplina, el ejercicio diario de agradar a Dios, leyendo, recordando y aplicando su palabra. Es necesario que nuestros hijos tengan la mente de Cristo, para que sus pensamientos vayan encaminados a la pureza asi como su actuar.
(¿Conocen sus hijos de Jesús como su salvador personal?)

Existe una lucha constante en este tiempo en la que nosotros como padres debemos supervisar que aprenden nuestros hijos en la casa, escuela y amigos; que programas de T.V observan, que juegos de vídeo tienen o a que opciones de Internet tiene acceso, recordemos que nuestra labor es ayudar a nuestros hijos a mantenerse puros para ser mas receptivos a la Palabra de Dios y lograr ser de bendición a quienes les rodean.
Que nuestra meta sea el tener cuidado de ellos en todas las áreas de su vida, y que juntos puedan practicar todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. pensando en cosas excelentes  y dignas de alabanza.


Muy agradecida con mi esposo, el dia de hoy nos comparte esta reflexión.




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